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Seria victoria del Atlético de Madrid, en la visita del United (2-0)

Solo 52 segundos necesitó el Atlético de Madrid, conectado con el gol entre Kang in Lee, Álex Baena y Pablo Barrios , para torcer al Manchester United en la Liga de Campeones en el Metropolitano, ámbito de un buen partido, entre el 1-0 tan rápido , la inquietud por momentos y el triunfo tan indispensable para los rojiblancos, sellado con superioridad numérica por la roja a Yoro con el 2-0 de Ademola Lookman.

No un minuto. El saque de centro, el pelotazo del Manchester United y la contestación del Atlético. Su primera jugada. Su primer avance. Del ingenio y la visión de Kang in, con un pase magistral sobre la defensa a la carrera de Baena, a la definición de Pablo Barrios , cuyo remate con la derecha entró a trompicones. No logró sacarlo Heaven. Celebración rojiblanca. Es la quinta victoria sucesiva. Confianza.

Nada se comprendería sin la templanza en el área de Baena, completamente distinto antes y tras el Mundial. Del decepcionante primer semestre de 2026 a la actualidad imponente , reafirmado como el jugador que fue a buscar el Atlético al Villarreal, tan desequilibrante con su golpeo, con sus desmarques y con sus pases como en este momento.

Con Baena y Kang in Lee, además de Julián Alvarez, titular por segunda vez en este curso, aplaudido ahora (pitado en el momento en que fue sustituido en el minuto 71), tiene el Atlético una creación, un último pase y un dinamismo entre líneas que hace más rápido y precisa cada despliegue ofensivo para convertirlo en transiciones definitivas. Hubo ejemplos sobrados. Antes y en este momento. El United la sufrió , más que nada a Baena, cuyo pletórico instante es inspiración y fútbol para todo el colectivo local.

En la dinámica que padece el United, un inicio tan dañino para sí mismo invita a una reflexión mucho más profunda e incide en la desconfianza, por más que sea un equipo en desarrollo , como insiste Michael Carrick. Es cierto que se levantó de un principio tan descorazonador pues tiene muy buenos futbolistas. Uno Bryan Mbeumo.

Fuera Matheus Cunha del once, obcecado su técnico en remarcar el medio campo para una protección inservible en el Metropolitano, como atestiguo el gol en contra tan pronto , Mbeumo fue el motor ofensivo de los Demonios Colorados. Nada concluyente, desaparecido por momentos Bruno Fernandes, la capacidad y agilidad del atacante sobresalió en su aparato. Lo padeció Cuti Romero en una ocasión y los solucionó Jan Oblak en otra. Le faltó el gol.

Tuvo más el Atlético en el primer tiempo. Una falta directa de Álex Grimaldo a la cruceta, un tiro alto de Julián Alvarez y un gol anulado a Johnny Cardoso por mano en el origen de Llorente. Pero también se sintió por instantes inseguro atrás. Ahora en la segunda parte, en la duda de Oblak y la defensa, penetró Bruno Fernandes. Fuera por milímetros. Un susto.

El partido proseguía entonces en el dudoso filo de un gol de diferencia, tanto y tan poco en la Liga de Vencedores , por el hecho de que el poste repelió la volea de Julián Alvarez, otra vez a centro de Pablo Distritos. El centrocampista del vecindario madrileño de Moratalaz marcó el 1-0, dio el tanto anulado a Cardoso y generó la ocasión más clara del segundo acto. Precaución al máximo por Simeone, así como es su relevancia , jugó una hora de desafío.

El paso de Llorente al medio campo, por la entrada de Pubill a la defensa, expresó sobre el tablero la incomodidad de Simeone por las acometidas a la contra del United. Había contestación de su contrincante y eso, en circunstancias tan mínimas en el marcador, era un aviso nítido para el Atlético, con otro intento de Baena y otro riesgo atrás. Ida… y vuelta.

La aparición amenazante de Bruno Fernandes provocó un instante de silencio en el Metropolitano. Desde que salió el balón de su perfecto pie derecho y hasta que la parábola, sobrepasado Oblak, se estrelló contra el larguero. Inmediatamente antes de otro doble cambio que fue otro indicio : quitó a Julián Alvarez y Baena para incluir a Lookamn y Hjulmand, este último para hacer mas fuerte todavía mucho más su centro del campo.

La expulsión posterior de Leny Yoro por una pugna como último hombre con Jonathan David, quizá demasiado rigurosa en el forcejeo, nada dudosa como último elemento entre el agresor y el portero Lammens, alivió al Atlético, que solamente cuatro minutos después, en el minuto 79, sentenció la victoria, con un remate de Jonathan David, el rechace de Lammens con la mano derecha y el oportunismo de Lookman. El 2-0. Llorente mostró el ‘6’ de Koke, capitán y historia de historia legendaria del Atlético, baja en el partido de este martes por el fallecimiento de su madre.

TiroAlPalo